Autonomía es la capacidad de decisión propia. La auto-autonomía es procurarse por sí mismo la capacidad de decisión propia. Esto es lo que está haciendo José Mourinho en el Real Madrid. Prohíbe al Director General entrar en el vestuario, corta de raíz los rumores que vengan del exterior del vestuario, exige delanteros y los consigue…
Me preguntó qué pensará Mourinho de la polémica de las filtraciones en dopajes, sobre todo teniendo en cuenta que no vino de él. Caso excepcional que no esté involucrado en alguna polémica.
Las decisiones del Presidente están basadas en la evaluación del entrenador como un pasivo o un activo para el Club y para su Junta.
De momento, es un activo y como tal, el entrenador lo sabe y presiona para ganar más ámbito de decisión. La auto-autonomía de Mourinho se verá reforzada por los títulos o se verá en peligro por la ausencia de ellos. El blog_RMCF decía al respecto que don Florentino Pérez necesita a Mourinho más que Mourinho a don Florentino. Esto es casi cierto. Depende del estatus del entrenador ante la prensa y ese estatus está directamente ligado a los resultados. Si no se gana nada, o peor, el Real resulta humillado en los enfrentamientos con el rival más directo en el movidito mes de abril, el estatus de Mourinho bajará enteros y ni siquiera el madridismo podrá excusarle. Si además, decide tapar la carencia de resultados con polémicas y ruedas de prensa calientes, Mourinho se puede convertir en un pasivo para esta Junta Directiva. Un escenario sin duda apetecible para el Director General, Jorge Valdano. Con un Mourinho desahuciado por los resultados y por la prensa, Florentino podría deshacerse de él si además el entrenador luso aprieta mucho en su auto-autonomía. Esta decisión también dependerá de las alternativas que maneje Jorge Valdano (Benítez, descartado; Ancelotti…). Si Mourinho, en este pésimo escenario, sabe mover sus cartas, quizás sacrifique “auto-autonomía” pero se mantendría como entrenador y la salida de Valdano sería inevitable.
Por el contrario, si hay éxitos, Mourinho podrá imponer su voluntad y determinar qué jugadores llegan al Real en junio. Bastará con ganar la Copa del Rey, un trofeo menor. Pero el Real está tan necesitado de títulos que será suficiente para asegurar la permanencia del entrenador. En este escenario, los sueños de don Florentino Pérez de traer al Kun Agüero, a Cesc Fábregas o al sum sum corda deberán venir ratificados por Mourinho, cuyo poder será omnímodo. Por cierto, en este escenario no se contempla a priori la salida de Jorge Valdano, ya que cuando sonríe la victoria, nadie abandona el barco.
Qué interesante está todo porque todos los escenarios son posibles.